A diferencia de lo que me recomiendan los recomendadores, siempre ansiosos por recomendar, en mi taller de lectura leemos un solo libro por autor. Así lo hacemos y, las que queremos, profundizamos por nuestra cuenta. Pero a veces, a pesar de la regla de oro, es inevitable volver. Vamos en el tercero de Coetzee. El polaco, algo así como una historia de amor, ruidosamente publicada antes en castellano que en inglés. Quizás porque imagino que este puede ser su último libro, me lo estoy comiendo con la cucharita del café.
La foto es un autorretrato de JM adolescente en Ciudad del Cabo, robada del diario El País.
